Si estás buscando una manera de librarte de esas calorías vacías y vencer esos antojos de una vez por todas, tenemos unas cuantas estrategias que te pueden ayudar.

La amarga verdad

Muchos de nosotros somos adictos al azúcar, algunos sin siquiera saberlo. Los alimentos procesados y preparados a menudo contienen azúcares que se añaden furtivamente para mejorar el sabor o ayudar a la conservación. Tras un largo período de tiempo, podemos desarrollar una dependencia del «subidón» del azúcar, que es similar al de drogas como la nicotina y la cocaína; y cuanto más abusemos de ello, mayor será la cantidad que necesitemos para satisfacer nuestro antojo.

 

La luz al final del túnel

La buena noticia es que con un poco de fuerza de voluntad y un cambio en nuestra forma de comer, es posible superar la adicción al azúcar. Después de una o dos semanas con una dieta baja en carbohidratos como Atkins, los antojos de azúcar SÍ desaparecen, pero si aún estás desesperado/a por un poco de azúcar, ¿qué estrategias puedes usar para resistir?

 

 

  1. Consume proteínas en todas las comidas

Atkins recomienda un estilo de vida equilibrado, bajo en carbohidratos, rico en proteínas... no un festín de proteínas en el que puedas comer cantidades ilimitadas de beicon, carne o huevos. En cambio, recomendamos consumir cantidades moderadas de alimentos ricos en proteínas y bajos en carbohidratos en cada comida. Numerosos estudios han mostrado que la proteína te «llena» más durante más tiempo, por lo que es menos probable que se te antojen alimentos con azúcar y ricos en carbohidratos.

Así que intenta consumir 115-175 g de carne, pescado o pollo/pavo en cada comida. Añade un poco de grasa a esa comida, como aguacate, aceites, mantequilla o pescados grasos como el salmón, añade algunas verduras, y tendrás una comida equilibrada y baja en carbohidratos que te proporcionará toda la nutrición que necesitas.

  1. No te saltes el desayuno

Una vez más: consumir proteínas en el desayuno es fundamental. Los huevos, el salmón ahumado, el queso o el beicon son excelentes opciones, y si comes un desayuno de tamaño decente será menos probable que te entren los antojos más tarde.

Mucha gente propensa a picar por las noches con la que he trabajado ha superado ese mal hábito incorporando el desayuno en su día a día, aunque al principio les costara. Pruébalo y verás que pronto te encantará desayunar y que además no te entrarán esos antojos durante el resto del día.

  1. No pases hambre

Si crees que reducir el número de calorías y saltarte comidas te va a ayudar a perder peso, te vas a llevar una gran decepción. Saltarte comidas te acaba saliendo caro, ya que en cuanto los niveles de azúcar en sangre caen, empiezan los antojos. La mayoría de las veces esto acaba haciendo que comas demasiado y que tengas la sensación de que no puedes llenarte, por lo que terminarás comiendo más a largo plazo.

En lugar de eso, toma una comida baja en carbohidratos y rica en proteínas cada 3-4 horas para mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Pronto te darás cuenta de que tus niveles de energía suben y que los antojos de azúcar desaparecen.

  1. Mira las etiquetas

Incluso si dejas de tomar bebidas azucaradas y evitas los postres, es importante saber dónde se esconden los azúcares ocultos. Los alimentos como el ketchup, las salsas, los aderezos para ensaladas, las galletas y el pan a menudo contienen azúcares. Así que comprueba las etiquetas. Una vez que adoptes este hábito pronto sabrás qué debes evitar y hacer la compra no te llevará tanto tiempo.

Encuentra alternativas bajas en azúcar o haz tus propias salsas utilizando tomates, caldo o crema, además de tu propio aliño de ensalada con aceite de oliva y vinagreta.

  1. Piensa en por qué te apetece algo dulce

¿Crees que los alimentos azucarados te dan consuelo emocional? No te preocupes, ten claro que hay muchas personas como tú. Si le echas mano al chocolate cuando estás triste o compras tu postre favorito para recompensarte por algo, estás utilizando el azúcar para alimentar tus emociones y una vez que creas este ciclo, es muy difícil salir de él.

Ser consciente de ello es el primer paso para romper ese ciclo. Por lo tanto, cuando eches mano al azúcar en momentos de altibajos emocionales, para un instante y pregúntate «por qué» lo estás haciendo, cómo te sentirás cuando hayas satisfecho esa necesidad. ¿Está haciendo que la tristeza/el enfado/la felicidad/el aburrimiento sea más o menos emocional? Solo detenerte un momento y examinar tus sentimientos te ayudará a cambiar estos hábitos.

  1. Trabaja en los «desencadenantes»

Ya sea la coca-cola con azúcar cada vez que vas al cine, un trozo de la tarta de tu madre a la que no te consigues resistir o el plato de cereales delante de la televisión por las noches, tienes que evaluar tu momento «desencadenante».

Una vez que entiendas el patrón, podrás sustituir estos hábitos por otros más saludables que harán que te sientas mucho mejor: elige una bebida dietética en el cine, dales una sorpresa a tus padres y lleva tú un postre (bajo en carbohidratos) a su casa, o tómate un aperitivo de queso y aceitunas como capricho el viernes por la noche.

  1. Localiza tu momento de éxito

Tener en mente el objetivo final siempre parece ayudar a la gente a mantenerse en el buen camino. Ya sea una boda próxima, un día de fiesta u otro evento, tenerlo en mente puede ayudarte a mantener la motivación.

Si no tienes ningún un evento en concreto, elige cualquier fecha y señálala a lo grande en tu calendario. A continuación, divide tu objetivo en miniobjetivos, especialmente si te has propuesto perder mucho peso, ya que esto hará que sea mucho más gratificante cuando logres cada objetivo.

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Publicado por Linda O'Byrne
Atkins Nutritionist